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TEXTOS

Actividad 1

Actividad 2

Jueves, 11 de octubre. Navegó al Quesudueste. Tuvieron mucha mar y más que en todo el viaje habían tenido. Vieron pardelas y un junco verde junto a la nao. Vieron los de la carabela Pinta una caita y un palo, y tomaron otro palillo labrado a lo que parecía con hierro, y un pedazo de caña y otra hierba que nace en tierra, y una tablilla. Los de la carabela Viria también vieron otras señales de tierra y un palillo cargado de escaramojos. Con estas señales respiraron y alegraronse todos... Y porque la carabela Pinta era más velera e iba delante del Almirante, halló tierra y hizo las señas que el Almirante había mandado. Esta tierra vido primero un marinero que se decía Rodrigo de Triana; puesto que el Almirante, a las diez de la noche, estando en el castillo de popa, vido lumbre, aunque fue cosa tan cerrada que no quiso afirmar que fuese tierra; pero llamó a Pero Gutiérrez, repostero de estrados del Rey. e díjole que parecía lumbre, que mirase él, y así lo hizo e vídola; dijole también a Rodrigo Sánchez de Segovia, que el Rey y la Reyna enviaban en el armada por veedor, el cual no vido nada porque no estaba en lugar do la pudiese ver... A las dos horas después de media noche pareció la tierra, de la cual estarían dos leguas. Amañaron todas las velas y quedaron con el treo, que es la vela grande sin bonetas, y pusiéronse a la corda, temporizando hasta el día viemes, que llegaron a una isleta de los Lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanabani. Luego vieron gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la barca armada, y Martin Alonso Pinzón y Vicente Anés (Yáñez), su hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real y los capitanes con dos banderas de la Cruz Verde, que llevaba el Almirante en todos los navios por seña con una F y una Y: encima de cada letra su corona, una de un cabo de la P y otra de otro. Puestos en tierra vieron árboles muy verdes y aguas muchas y frutas de diversas maneras. El Almirante llamó a los dos capitanes y a los demás que saltaron en tierra, y a Rodrigo de Escovedo, Escribano de toda el armada, y a Rodrigo Sánchez de Segovia, y dijo que le diesen por fe y testimonio como él por ante todos tomaba, como de hecho tomó, posesión de la dicha isla por el Rey e por la Reyna sus señores, haciendo las protestaciones que se requerían, como más largo se contiene en los testimonios que allí se hicieron por escripto.

Cristóbal Colón, Los cuatro viajes del Almirante y su testamento (relación compendiada por Fray Bartolomé de las Casas), Madrid, 1964, 28-30.